La terapia de gong es una de las herramientas que más trabajamos en Alma Yoga, y una de las que más sorprende a quienes la prueban por primera vez. No necesitas experiencia, ni flexibilidad, ni moverte: solo recostarte y dejar que el sonido haga su trabajo.
¿Qué es un gong?
Es un gran disco de metal que, al tocarse con una baqueta acolchada, produce una vibración muy rica en armónicos. Su sonido no tiene una sola nota: es una ola que crece, se transforma y envuelve todo el espacio.
¿Cómo es una sesión?
- Llegas con ropa cómoda y te acomodas recostada sobre una colchoneta, con manta y cojín.
- Hacemos una breve preparación con respiración y algunos movimientos suaves.
- Pavan toca el gong durante un tiempo, mientras tú solo escuchas y respiras.
- Termina con un momento de silencio y una vuelta tranquila.
¿Qué se siente?
Cada persona lo vive distinto. Hay quienes sienten la vibración recorriendo el cuerpo, quienes se duermen, quienes recuerdan imágenes o sienten ganas de llorar. Todo está bien. La mayoría sale con una sensación de liviandad, el pecho más abierto y la respiración más amplia.
“Una sesión de gong es como una semana intensiva de yoga: libera muchísimo estrés, incluso en personas que no quieren o no pueden moverse.” — Pavan Kaur
¿Para quién es?
Para personas con estrés, ansiedad o dificultad para dormir; para quienes sienten que necesitan parar y no saben cómo; y para cualquiera que quiera vivir una experiencia de relajación profunda. Si estás embarazada, usas marcapasos o tienes epilepsia, coméntalo antes de la sesión.
La terapia de gong no reemplaza un tratamiento médico, pero es un gran complemento para tu bienestar. Escríbenos para conocer las próximas sesiones en Alma Yoga.
